Con más de cincuenta años de participación ininterrumpida en el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, representa un símbolo del talento, la constancia y la pasión que caracterizan al arte popular nariñense. Su trayectoria abarca las modalidades de disfraz individual, comparsa y carroza, destacándose siempre por la calidad, originalidad y creatividad de sus propuestas, las cuales han sido acreedoras de estar dentro de las premiaciones año tras año.
Su arte, profundamente arraigado en la tradición y la identidad regional, combina técnicas tradicionales con toques de innovación que cautivan tanto al público como al jurado. Cada creación es una expresión viva del espíritu del carnaval: color, alegría y mensaje social.
Más allá de las fronteras locales, ha representado con orgullo a Pasto en diversos eventos culturales en otras ciudades de Colombia y en el vecino país del Ecuador, llevando consigo el nombre del Carnaval de Negros y Blancos y el reconocimiento a la maestría artesanal de su tierra.
Considerado por muchos como un referente y maestro de nuevas generaciones, su legado trasciende el tiempo y continúa inspirando a quienes encuentran en el arte una forma de mantener viva la memoria y la identidad de un pueblo que celebra la vida a través de la creación.