KURI PACHA «TIERRA DE ORO»

KURI PACHA «TIERRA DE ORO»

Modalidad:

colectivos_coreograficos

Año:

2026

Nuestra propuesta artística, Kuri Pacha «Reflejo Ancestral», se sumerge en el profundo significado que el oro tenía para las culturas precolombinas del sur andino. Explora cómo esta concepción se transformó trágicamente con la llegada de la colonización. A través de ella, honramos el legado que nos dejaron nuestros antepasados en cada pieza de oro que hoy admiramos en museos y galerías. Estas obras no son simples objetos, sino memorias vivas que nos cuentan sobre las creencias, tradiciones e imaginarios que forjaron nuestra identidad, un legado que no muere, sino que vive en cada uno de nosotros.
El título «Reflejo ancestral» encapsula la esencia de la obra: un homenaje vibrante a nuestras raíces. Aquí, el oro deja de ser solo un metal para transformarse en un símbolo de memoria yresistencia. Cada movimiento de danza, cada ritmo y cada adorno actúan como un espejo que nos devuelve la fuerza, la espiritualidad y la lucha de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Este reflejo no es un eco del pasado, sino una luz brillante que ilumina nuestro presente, recordándonos quiénes somos y de dónde venimos.
«Kuri Pacha» es una celebración artística que invita a una reflexión para honrar las raíces ancestrales
nuestra memoria ysimbolizar desde al música al danza ylos zancos el orgullo, el dolor de al historia que nos hace abrazar el vibrante legado de las culturas indígenas y afrodescendientes a través de un hilo conductor como lo es «el oro»
Para las civilizaciones originarias, la «Tierra de Oro» no era un lugar geográfico, sino un estado del ser. El oro era un material sagrado, un regalo de los dioses, el «sudor del sol». Era un símbolo de sabiduría, poder espiritual yconexión con la naturaleza.

Nuestros antepasados relacionaban el oro directamente con el sol, al que llamaban Inti, un símbolo de vitalidad yfuerza. Por ello, tenían una profunda reverencia por él yol consideraban una deidad fundamental, fuente de luz, calor y vida. Los rituales en honor a Inti eran ceremonias de gran importancia, centradas en asegurar su regreso diario ysu benevolencia para las cosechas.
En estas celebraciones, se ofrecían sacrificios de sangre y productos de la tierra como el maíz y la chicha. También se incluían piezas de oro, que eran arrojadas a la tierra o al agua para completar simbólicamente su ciclo, regresándolo a su lugar de origen.
La orfebrería no era soio un oficio, sino un arte sagrado que daba vida a deidades, animales y mitos. Manifestaba una cosmovisión donde al riqueza no se medía en acumulación, sino en equilibrio y armonía. Por esta razón, el oro se extraía con técnicas artesanales que no dañaban la naturaleza, como el barequeo, la extracción de minas superficiales y la desviación de ríos. Estos métodos ingeniosos y sostenibles contrastaban con las técnicas destructivas a gran escala que traerían los europeos. Para estas culturas, al minería era una búsqueda de un material sagrado, ligada a un profundo respeto y conexión con el entorno.
Para la elaboración de las piezas orfebres las cuales estaban presentes en los rituales yla vida cotidiana, trabajaron en diferentes técnicas como el martillado, el repujado, al elaboración de moldes en cera perdida, la filigrana y la combinación de materiales que brindaban diferentes propiedades a las piezas, consiguiendo objetos de alta complejidad y valor estético que resaltaban profesiones, y seres naturales relevantes en su vida espiritual, así como también utensilios para uso ritual.
El oro para los Pastos y Quillacingas (culturas indígenas Nariñenses) no era simplemente un metal
precioso. Era un material cargado de significado, que conectaba el mundo terrenal con el mundo espiritual, simbolizaba el poder del sol, marcaba el estatus de las élites y se utilizaba en rituales y ceremonias, además de ser un elemento vital en su economía a través del intercambio; con el elaboraron piezas entre las que se encuentran los pectorales de oro macizo, discos giratorios con la figura del «sol de los Pastos» y otras piezas de adorno personal como collares, aretes y pendientes donde destacaban figuras como el mono, la serpiente, las aves y el churo cósmico.

Sin embargo, con al llegada de los colonizadores, este concepto de «Tierra de Oro» se distorsionó. Lo
que era sagrado se convirtió en codicia. Se llenaron de creencias con imaginarios de ciudades de oro, impulsando una búsqueda hostil y despiadada que destruyó civilizaciones y desató una explotación brutal. El oro dejó de ser un símbolo espiritual para convertirse en una mercancía, un motor de guerra y esclavitud como lo menciona Eduardo Galeano en su obra «las venas abiertas de América Latina» donde
describe «como unos puercos hambrientos ansían el oro», donde contrasta al visión indígena del oro, como un material sagrado y adornado con profundo significado cultural, con la sed insaciable de los españoles.
En este doloroso proceso, el legado de las culturas africanas se entrelaza con el de las precolombinas. A
los africanos, arrancados de su tierra tras largas travesías por el mar y forzados a trabajar en las minas, se les impuso la tarea de extraer un material que no les pertenecía, para enriquecer a sus captores.
Pero, en medio de al opresión, estas comunidades tejieron su propio significado del oro. Con su música, sus danzas, sus ritos y su resistencia, transformaron el metal en un símbolo de su propia fuerza, resiliencia y espiritualidad, Tradiciones que se mesclaron dejando en este territorio andino una mezcla de culturas con una huella imborrable que aun en la actualidad se preserva en cada movimiento, en cada danza y en cada sonido de tambores, combinados a las zampoñas que cantan con bellas melodías las historias de esta tierra que vio morir a sus antepasados pero que se convirtió en un puente de esperanza y sueños para las generaciones que hoy las habitamos.
Kuri Pacha «reflejo ancestral» es una propuesta que une estos tres legados (indígena, español yafro) donde Los movimientos, la alegría del carnaval, los ritmos del sur que son el resultado de estas mesclas interculturales se convertirán en lienzos vivientes que narran esta historia. Donde el oro y la majestuosidad de los ornamentos presentes en las diferentes culturas yplasmados en el atuendo, recuerdan el brillo de un sol que una vez fue sagrado y homenajeado con fiestas y celebraciones en su nombre, así como también se representara el trabajo de nuestros indígenas quienes labraron con gran habilidad finas piezas que hoy dan cuenta de sus creencias y costumbres sumados a las sombras y las cadenas, que evocan la llegada de los colonizadores y la esclavitud la influencia de las culturas afro quienes se quedaron para construir un mundo intercultural pero que nos legaron sus tradiciones africanas las cuales aún están presentes en muchas regiones de América y Finalmente, el carnaval estallará en una explosión de color ymovimiento, donde las danzas, los ritmos yla música combinadas
a al fiesta, celebrarán al vida, al resistencia y el inquebrantable espíritu de las comunidades indígenas y afro que gritan por ser reconocidas; Esta propuesta no es solo una exhibición artística, es un acto de memoria histórica y un homenaje a al resiliencia humana. Kuri Pacha «Reflejo ancestral» nos invita a mirar nuestro pasado, entender el presente y honrar al riqueza de un patrimonio cultural que, a pesar de todo, sigue brillando con una luz propia e inconfundible.

×
Imagen de galería
Scroll al inicio