Camaval de Negros y Blancos de Pasto, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, es la fiesta de la imaginación y la memoria viva de nuestro pueblo que abre los brazos a todos, sin importar raza, edad o condición social. Es un espacio incluyente, donde propios y visitantes se encuentran en la calle para celebrar la vida, el arte y la diversidad.
En esta ocasión, nuestra murga Aires de mi tierra se inspira en la obra inmortal del maestro Rafael Pombo (1833-1912), poeta colombiano. Sus fábulas y cuentos han acompañado a generaciones, enseñando valores a través de personajes inolvidables como Simón el bobito, La pobre viejecita, y de manera especial, Rin Rin Renacuajo, uno de los personajes más entrañables de la literatura infantil latinoamericana.
En este célebre poema El renacuajo paseador (1884), Pombo nos presenta a un joven y curioso renacuajo que, con su sombrero de copa y su traje elegante, decide aventurarse en el mundo de la diversión, llevando consigo alegría, picardía y un espíritu festivo que lo ha hecho inolvidable por generaciones:
“El hijo de Rana, Rinrín Renacuajo,
salió esta mañana muy tieso y muy majo
con pantalón corto, corbata a la moda,
sombrero encintado y chupa de boda.
‘¡Muchacho no salgas!’, le grita mamá,
pero él le hace un gesto y orondo se va”
(Pombo, 1884 / Banco de la República, s. f.).
Con el motivo “Rin Rin Renacuajo, fiesta y relajo”, evocamos no solo la esencia juguetona de este personaje, sino también el espíritu mismo del Carnaval, que nos invita a salir de lo cotidiano y lanzarnos a la calle a compartir música, color y alegría con propios y extraños. Así como el renacuajo paseador busca vivir nuevas experiencias, los pastusos y visitantes nos encontramos en la fiesta del 6 de enero para gozar en comunidad, para reír, cantar y bailar.
Asimismo, es importante recordar que muchos de los personajes creados por Pombo, como La pobre viejecita, Simón el bobito o Mirringa Mironga, hicieron parte de la infancia de generaciones anteriores, cuando era común aprender de memoria las estrofas de estos poemas e imaginar mundos fantásticos. Hoy, sin embargo, observamos que los niños están más absorbidos por las redes sociales y contenidos alejados de la literatura y del sano hábito de la lectura. Por ello, la senda del Carnaval se convierte en un escenario idóneo para rescatar y dar a conocer la literatura infantil colombiana, devolviendo a las nuevas generaciones la oportunidad de soñar con estos personajes que forman parte de nuestra identidad cultural.
El título de nuestra propuesta, “Rin Rin Renacuajo, fiesta y relajo”, une la ternura infantil del poema con la fuerza festiva del Carnaval. Aquí, los niños, las familias y todos los asistentes son protagonistas de una experiencia que borra fronteras sociales y culturales. El sonido de los instrumentos de nuestra murga será la voz que invita a reírnos de la vida, a disfrutar el presente y a compartir la alegría con todos.
El vestuario está inspirado en la descripción de Pombo: sombrero encintado y traje elegante de pantalón corto. Los músicos lucirán con distinción, pero al mismo tiempo con toques carnavalescos: colores brillantes, detalles y accesorios juguetones que evocan la esencia del renacuajo. Así, la elegancia se fundirá con el desparpajo festivo, creando una puesta en escena llena de vida y convirtiendo las calles de la senda en un escenario de fiesta y relajo.