GUELMAMBI CUNA DE RESISTENCIA Y REBELION, DONDE EL RIO CANTA Y LA TIERRA CURA

GUELMAMBI CUNA DE RESISTENCIA Y REBELION, DONDE EL RIO CANTA Y LA TIERRA CURA

Modalidad:

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Año:

2026

Rendiremos homenaje a la comunidad Guelmambí, visibilizando su resistencia ante su realidad social y celebrando la riqueza de su tradición oral. La propuesta plantea un enfoque integral, artístico y profundo sobre cómo esta comunidad ha enfrentado el olvido estatal, el conflicto armado y la pobreza, transformando su cotidianidad en una forma de resistencia, su cultura en bandera de lucha y su alegría en herramienta de sanación colectiva. El carnaval, con su capacidad expresiva, será el escenario ideal para que esta historia no solo se escuche, sino que se vea, se cante y se sienta.

La propuesta en mención es una historia contada por el río; arraigado en el corazón del Telembí, Guelmambí ha sostenido su identidad y dignidad a través de generaciones mediante la preservación de saberes tradicionales, prácticas comunitarias y una tradición oral poderosa y vigente. Sus músicas, recetas, remedios, historias y costumbres no solo son parte de su cultura, sino que representan su herramienta más fuerte de resistencia frente al olvido.

Esta propuesta entiende el acto de “enseñar a cultivar chontaduro o preparar viche”, propio de las tradiciones de la comunidad de Guelmambí, como una forma concreta de resistencia política, y el Carnaval será el espacio donde esta idea se traduce en imágenes, ritmos y escenas llenas de vida. El río Telembí, fuente de sustento y vía de conexión, se convierte en metáfora y protagonista, como arteria vital por donde circula la memoria y el alma del pueblo.

La representación incluirá elementos materiales y simbólicos fundamentales en la vida diaria de Guelmambí, todos ellos impregnados de un profundo sentido de comunidad, autonomía y ancestralidad.

• El viche, bebida sagrada y medicina tradicional, será uno de los ejes visuales y escénicos. El proceso artesanal de destilación, con sus trapiches manuales, pailas de bronce y botellas curadas con plantas medicinales, será llevado al escenario a través de representaciones simbólicas que simulen su elaboración como un acto ritual y político.

• El chontaduro, alimento esencial, aparece como símbolo de sustento y abundancia. Su colorido: amarillo, naranja y rojo estará reflejado en nuestro vestuario. La frase “que falte el pan, pero no el chontaduro” acompañará visualmente la representación de sus costumbres, exaltando su rol identitario. (Barco, O., & Intriago, Y. (2023). «Morito bebida del mar»: un análisis etnográfico sobre la ruta de los sabores y su representación social en la población de Guelmambí – Barbacoas [Tesis de Pregrado]. Universidad de Nariño).

Uno de los elementos más impactantes de la cultura guelmambí es su capacidad de cantar incluso en medio del dolor. Las músicas y danzas tradicionales de la comunidad, muchas de ellas interpretadas en las faenas, durante los viajes en canoa, en los encuentros nocturnos, dentro de la adoración a la Virgen de Atocha, patrona de la comunidad, serán también representaciones base para dinamizar y contar su historia dentro de la senda. La alegría como resistencia será el hilo emocional del montaje, recordando que la música también es una forma de sanar y mantener viva la esperanza.

“Guelmambí, cuna de resistencia y rebelión, donde el río canta y la tierra cura” no es solo una propuesta artística. Es una declaración colectiva de memoria, dignidad y vida. A través del lenguaje del carnaval, Kallpa Sisay busca reconocer a una comunidad que ha resistido con las herramientas que ha heredado: la tierra, la palabra, la música y la esperanza, entendiendo que la historia de las comunidades nariñenses es la base para el desarrollo individual del proceso de culturalización, como muestra de resistencia y apropiación, sumamente importante para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos.

El Carnaval de Negros y Blancos puede ser, entonces, un escenario para decirle al país que aún en los rincones más olvidados de Nariño hay pueblos “encapsulados en el tiempo” por el abandono estatal y la lucha territorial por parte de los grupos armados; pueblos como el de Guelmambí que viven, cantan y siembran futuro. Y qué importante es visibilizar, a través de una obra artística de carnaval, la historia de un pueblo. Kallpa Sisay traerá desde el Pacífico nariñense a Guelmambí hecho color, hecho música, hecho arte y transmitiendo vida. Su resistencia merece no solo ser escuchada, sino celebrada con la fuerza humana que cada enero explota dentro de la fiesta magna del Carnaval de Negros y Blancos.

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