El departamento de Nariño, ubicado en el suroccidente de Colombia, cuenta con una gran riqueza cultural y con patrimonios importantes reconocidos por las Naciones Unidades para al Educación, al Ciencia y al Cultura (UNESCO) debido a su valor histórico y riqueza cultural. Entre ellos se encuentran el Barniz de Pasto Mopa-Mopa, el Carnaval de Negros yBlancos, el Qhapaq Ñan yal Música de Marimba yCantos y Bailes Tradicionales del Pacífico Sur, cada uno con elementos que reflejan yresaltan la tradición de todo un pueblo en su amplio espectro ydiversidad. Sin embargo, en los diversos escenarios y espacios, estos patrimonios siempre han sido abordados de manera aislada e independiente, sin una integración que refleje la diversidad cultural del territorio. En este sentido, como jóvenes cultores y gestores observamos que esta fragmentación limita el reconocimiento colectivo de las distintas identidades étnicas y culturales que coexisten en el departamento y debilitan los procesos de apropiación y valoración en las nuevas generaciones. Es por esto que con la propuesta titulada «DESDE EL MAR HASTA EL GALERAS – UNA JOYA CULTURAL» buscamos visibilizar estos patrimonios de una manera integral reuniendo las expresiones culturales mediante manifestaciones vivas que representen las raíces y las tradiciones que se extienden desde al costa pacifica hasta la cuenca del Amazonas y las alturas andinas donde se encuentra el volcán Galeras.
Como lo indicamos anteriormente, cada patrimonio, más allá de ser una expresión, revela la historia y la diversidad del territorio, que a partir de una visión integral, nos permite adentrarnos en la esencia de cada una de estas expresiones; sin embargo, para lograrlo es necesario destacar los principales elementos de cada uno y reconocer las conexiones que los entrelazan. Con este propósito, presentamos a continuación los patrimonios de la región y su importancia:
Barniz de Pasto Mopa-Mopa: declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 2020, debido a los conocimientos y técnicas del Barniz de Pasto o Mopa-Mopa de Nariño y Putumayo, un arte que integra tres saberes tradicionales; la recolección cuidadosa de brotes de Elaeagia pastoensis en los bosques de Putumayo, que requiere destreza, conocimiento del entorno y respeto por el arbolado; el torneado y talla de la madera, realizado por carpinteros, torneros y escultores; y el barnizado decorativo con resina coloreada, que otorga a cada pieza su acabado único. El barniz de Pasto Mopa-Mopa es de gran importancia para el departamento de Nariño ya que, preserva saberes ancestrales que integran naturaleza, técnica y arte. Además, fortalece la identidad de al región al ser una expresión única y que es reconocida mundialmente. Cabe resaltar que también dinamiza la economía local yla transmisión cultural entre generaciones.
Carnaval de Negros y Blancos: declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2009 debido a su riqueza simbólica, artística y social. Este carnaval es una expresión viva de la diversidad étnica y cultural del sur de Colombia, en donde confluyen tradiciones indígenas, afrodescendientes y mestizas. Se destaca por su carácter inclusivo y participativo, ya que integra a toda la comunidad en una celebración colectiva donde se reivindican la igualdad, al libertad y la convivencia pacífica. A través de sus coloridas y gigantescas carrozas, comparsas, disfraces, vestuarios, murgas, danzas y músicas tradicionales, el carnaval refleja una creatividad colectiva extraordinaria, fruto del trabajo artesanal y artísticodegeneraciones.Lossaberesasociados a la elaboración de vestuarios y esculturas móviles se transmiten de manera intergeneracional, fortaleciendo el sentido de identidad regional y el orgullo cultural. Además, el carnaval tiene un profundo valor simbólico, en el Día de negros, que rememora la libertado de los pueblos que fueron esclavizados y se convierte en un acto de resistencia cultural y celebración de al dignidad e integridad, así como también, en el Día de Blancos, que consagra la fiesta a través de la participación masiva de la comunidad, que cubierta de blanco, celebra la igualdad y la unión sin distinción de razas ni credos. Lo que contribuye significativamente a la cohesión social y al diálogo intercultural, convirtiendo este espacio en una expresión de paz y respeto. Como se indica, este carnaval es de gran valor e importancia para el departamento de Nariño ya que, refleja su diversidad cultural y étnica en una celebración colectiva, fortaleciendo la identidad regional mediante la transmisión de saber y conocimientos.
Música de Marimba, Cantos y Bailes Tradicionales del Pacífico Sur: reconocidos por la UNESCO en 2010 y nuevamente en 2015 en una inscripción binacional entre Colombia y Ecuador como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, debido a sus expresiones vivas profundamente arraigadas en las comunidades afrodescendientes de Nariño, Cauca y Esmeraldas. Interpretadas con marimba de chonta, tambores y maracas, acompañadas cantos y danzas, estas manifestaciones forman parte esencial de la vida social, familiar y comunitaria, presentes en celebraciones religiosas, rituales de nacimiento y muerte, bodas y fiestas colectivas. Más que música, constituyen un medio de transmisión oral de leyendas, saberes y valores, fomentando la integración y el sentido de pertenencia a un territorio y una historia común. Festivales como el Currulao y la Marimba en Tumaco o el Festival de Marimbas en Barbacoas mantienen viva esta tradición, que combina arte, espiritualidad y convivencia, y que es custodiada por toda la comunidad, sin distinción de edad ogénero. La Música de Marimba yCantos yBailes Tradicionales del Pacífico Sur son importantes para el departamento de Nariño ya que, permiten la preservación de la memoria y los saberes ancestrales afrodescendientes, a través de los rituales, las festividades y las celebraciones comunitarias, promoviendo la cohesión social y continuidad cultural.
Qhapaq Ñan: declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2014, debido a su amplio valor histórico, siendo una red de más de 30.000 kilómetros que unió, en tiempos del Imperio Inca, territorios de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina, integrando ciudades, centros administrativos, sitios ceremoniales y zonas agrícolas a ol largo de los Andes, muchos de ellos conocidos como «Tambos» y recorridos por los Chasquis, mensajeros del Imperio Inca, jóvenes corredores y atléticos. El Qhapaq Ñan, más que una hazaña de ingeniería capaz de atravesar montañas, desiertos y selvas, representa un símbolo de organización política, económica y cultural, cuyo uso persiste en comunidades actuales que mantienen vivas sus tradiciones. En Nariño, su tramo recorre municipios como Aldana, Guachucal, Ipiales y Pupiales, con caminos empedrados, tambos, puentes y sitios rituales que evidencian la conexión de este territorio con el Tawantinsuyo y su papel como vía de intercambio, comunicación y ceremonias andinas. El Qhapaq Ñan es importante para el departamento de Nariño ya que, conecta el territorio con su historia y su papel en la integración de la región andina.
De este modo, aunque claramente se evidencian diferencias formales y temporales, en el Barniz de Pasto Mopa-Mopa, el Carnaval de Negros y Blancos, la Música de Marimba y el Qhapaq Ñan, se destacan elementos esenciales que los entrelazan como expresiones vivas y culturales del departamento de Nariño. Todos ellos surgen de la sabiduría ancestral transmitida de generación en generación, conservada por las comunidades a través del tiempo. Cada uno implica trabajo colectivo, ya sea en el tallado de la madera, la construcción de carrozas, la interpretación de ritmos tradicionales o el mantenimiento de caminos ancestrales. Asimismo, todos integran lo espiritual, lo simbólico y lo identitario, ya que no son solo técnicas o festividades, sino prácticas que reflejan formas de vida, cosmovisiones y valores comunitarios. Los cuatro patrimonios fomentan el sentido de pertenencia a un territorio diverso y multicultural, yconstituyen espacios para el diálogo intercultural, al cohesión social y la resistencia cultural. En ellos, la comunidad se reconoce y se proyecta, reafirmando su memoria histórica ysu identidad regional.
Ahora bien, reconocemos que el Carnaval de Negros y Blancos trasciende las fronteras locales al tener un amplio alcance nacional e internacional, convirtiéndose en un escenario de encuentro donde miles de personas se conectan con la riqueza cultural de Nariño y valoran cada una de las expresiones que allí se presentan, convirtiéndose en el escenario ideal para visibilizar la diversidad cultural del territorio, ya que congrega públicos de distintas regiones y países, generando un intercambio simbólico y artístico de gran relevancia. En este sentido, el carnaval no solo es una fiesta, sino también un espacio estratégico para fortalecer el reconocimiento de los patrimonios culturales de la región y generar consciencia sobre su valor. Por elo, vemos en él la oportunidad de articular, en una sola propuesta los cuatro patrimonios de la región, integrándolos en una muestra conjunta que refleje al pluralidad y el legado de nuestros pueblos. De esta manera, el carnaval se proyecta como una vitrina cultural que favorece al apropiación social, el orgullo identitario yal promoción del diálogo intercultural, consolidando a Nariño como un territorio de memoria, diversidad y creatividad viva.
«La montaña de fuego se levanta
El oleaje del Pacífico se calma
El pueblo está en fiesta
Los danzantes bailan
Los músicos cantan
Y el carnaval me llama
Gozosa voy a mi fiesta
Bailo y grito
¡Viva el Carnaval!»