En mi motivo Efímero expreso la fantasía y fascinación que ejerce el carnaval en cada uno de nosotros, es una expresión de vida, color y libertad que viviremos para dejar una profunda huella en la memoria y así reflexionar sobre lo transitorio que queda suspendido en el espacio para que todo lo marginal tome protagonismo.
En mi motivo plasmo y expreso todo lo efímero del tiempo que pasa sin piedad, donde solo nos queda los recuerdos del momento que ya no volverán, tiempo que se va entre las manos, es vivir intensamente cada instante de gozo, juego y risas, sin legar a pensar que pronto acabara, como la vida misma que en su belleza radica su fugacidad; como el carnaval, es un instante efímero donde nuestras obras existen solo por un día, un instante, un performance, un desfile donde se refleja la dualidad entre el orden y el caos y ahí permitirnos una pausa de este orden social. En mi comparsa represento lo efímero del momento entre la alegría y la tristeza que es transitoria donde viviremos un instante de goce entre la danza y el juego que compartiremos en comunidad.
La belleza al igual que el tiempo llega y pasa como la naturaleza efímera, estaciones del año que cambian, represento el amor como base principal de todo lo existente; plasmo nuestras creencias donde un duende ofrece algo a cambio de nuestra alma en un intercambio de un bienestar efímero de algo que vemos y creemos tener, pero que sin darnos cuenta ya desapareció como el carnaval, que en un solo instante nos ofrece alegría, danza, gozo y juego pero todo esto solo es una celebración llena de entusiasmo, su corto tiempo lo hace y convierte en un fenómeno cultural que encapsula deseos reprimidos y una profunda comprensión de lo humano y lo efímero; el saber que durara poco y pronto acabara, como todo en la vida, su esplendor radica en lo fugaz que es; eso es EFIMERO, algo que pasa y deja recuerdos imborrables en cada ser para convertirse en una memoria colectiva.