EL CARRO DE LA OTRA VIDA

EL CARRO DE LA OTRA VIDA

Modalidad:

colectivos_coreograficos

Año:

2026

EL CARRO DE LA OTRA VIDA «NUNCA DEBES ANDAR DE NOCHE»
Don Francisco, habitante del corregimiento de Santander del municipio de Tuquerres cuenta que alrededor del año de 1968 el sucedió este acontecimiento que se convirtió en leyenda: «Cuando yo era pequeño y vivía en al vereda de San Juan Chico, me gustaba andar de noche, un día siendo las 1 de al noche, oy miraba hacia al vereda de las Huacas que brilaba una luz, pensé que era un carro normal yen un instante esa luz apareció donde vivía al familia Bonila, quede asombrado de su inmensa rapidez apesar de que era un caro pequeño y recordé que en ese tiempo solo existían dos buses grandes que pertenecían al señor Manuel Bravo, el carro se iba acercando cada vez más, estando a una distancia de 100 metros pude observar lo misterioso que era. Dentro de este había un solo bombillo y varias calaveras, sentí como pasaba un viento. Al llegar donde la señora Aura Flórez se fue cuesta arriba sin haber carretera dirigiéndose hacia donde el señor Julio Inguinal, en la misma noche había un señor en la planta de energía y este señor dijo que miro a un carro y que rápidamente apareció en Puerres y las calaveras se iban quejando peor que enfermos. Hubo otra oportunidad donde ol volví a mirar, pero esta vez ya sabía ol que era, tenía sus luces rojas y andaba por donde no existía carretera, corrí a una casa para poder esconderme ya que este carro me quería llevar. En el terreno por donde pase había unos terneros y del susto me escondí en medio de elos. Los terneros asustados quebraron las estacas y huyeron hacer daño a al huerta de maíz, llegué a una casa a golpear, salió una señora y le conté ol que paso, le pedi posada y le dije que los terneros se habian escapado y ella me dijo que por ningún motivo salía.
Así como este relato, existen muchas versiones en diferentes lugares de nuestro territorio Nariñense como, por ejemplo:
En el Guaico un chiquillo deseaba tener una chiva y decidió realizar un trueque con los espíritus del monte, a cambio de esto el prometió que cuando terminara su vida le ayudaría a recoger las almas en pena en su chiva.
Otro relato que se cuenta; junto a la tulpa donde iba muriendo el fuego la abuela Inés nos contó la leyenda del «Carro de la otra vida». Según ella este fenómeno ocurre el viernes de semana santa. A media noche, una hilera de almas condenadas arrastra sus chirriantes y pesadas cadenas a las que van atados, lamentando su triste destino.
En Yanala, don Julio Taquez no creía al historia y salió a esperar la llegada de estas almas penitentes en la noche de un viernes santo, dijo que iba a demostrar que la leyenda era mentira. Al otro día el sábado santo lo encontraron tieso frente a su casa, tenía un hueso de un finado en sus manos, los ojos bien abiertos lleno de susto ysu rostro tan pálido como un papel.
Muchos dicen que cuando pasa el carro hace un ruido muy fuerte, es anunciado con cuernos tocados por demonios y acompañado de almas en pena que revoletean alrededor del carro yque gritan desaforadamente «alcen, alcen.»
Cuando viene los demonios se acercan a las ventanas de las chismosas y las engañan ofreciéndoles regalos que son huesos ycarne putrefacta.
Según los relatos para evitar que te lleve el carro de al otra vida, debes agarrar dos inocentes niños y tenerlos junto a ti, uno de cada lado. Debes pellizcarlos para que los niños lloren y debes agarrarte de ellos para que de esta manera no te lleve.
Nuestra propuesta surge de una serie de relatos orales tradicionales de nuestra región Nariñense, estos relatos dan cuenta de una leyenda que ha sido transmitida de generación en generación, que contiene misterios, suspenso ycreencias ancestrales. El tema principal hace referencia a un fenómeno sobrenatural: un carro fantasmagórico que aparece a media noche, usualmente en tiempo sagrado como el Viernes Santo, acompañado de almas en pena, demonios ysonidos estremecedores, no solo representa el miedo, sino también una figura simbólica de las consecuencias de no respetar ol sagrado, basado en el relato de don Francisco, quien fue testigo del paso de este misterioso caro; o el castigo sufrido por don Julio Taquez por desafiar al leyenda; o el pacto del niño del Guaico con los espiritus del monte. La presencia del miedo, el uso de símbolos como las calaveras, los sonidos de cadenas, o los cuernos de los demonios, permiten reflexionar sobre el valor de las tradiciones
orales como herramientas de identidad y memoria cultural.
Proponemos preservar esta leyenda, traerla al carnaval mediante la danza, música e interacción con nuestro pueblo Nariñense, que nos permita salvaguardar al memoria de nuestro territorio.

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