La magia es la única ciencia que no se puede demostrar, pero se puede sentir (Paulo Coelho).
La magia es una práctica ancestral que refleja el componente dual del bien y del mal, de la luz y la oscuridad, sana enfermedades físicas y emocionales, promueve el bienestar integral del ser humano.
Considera la interacción de todos los seres, sus conocimientos diversos y vibrantes combinan creencias indígenas, africanas y europeas, sus orígenes se remontan a las prácticas de las clases más marginadas, convirtiéndose en elemento de resistencia social, en búsqueda de equilibrios de poder y bienestar, la magia se ha construido a través de interacciones sociales, culturales y religiosas, influyendo en la identidad individual y colectiva, siendo parte activa de nuestro imaginario universal.
Las mujeres han sido practicantes de la magia desde la antigüedad, conservando el estereotipo de la bruja en el imaginario social y cultural hasta nuestros días.
Los cuatro tipos de magia más conocidos a saber son:
Magia blanca (Luna llena), se centra en la luz, el amor y la protección, en la intuición y en la capacidad de interpretar sueños y visiones, en la sanación con cristales para el cuerpo y el alma, en la utilización de santos católicos o personajes elevados a la santidad popular como San Gregorio, para la obtención de favores, su práctica se realiza con velas, agua bendita, sal y el símbolo de la cruz, entre otros elementos sincréticos. Celtas y druidas son el origen de este tipo de magia.
Magia roja (Luna creciente), se asocia a la pasión, la fuerza y la energía vital, la valentía y la sexualidad (el aumento de la libido y la atracción), el fuego purificador y transformador, la sangre (la ingesta de esta para adquirir las cualidades de la misma), el hierro, el ají, la canela, la pimienta y el achiote son algunos de los elementos más empleados en este tipo de magia. Ejemplo de la bebida de sangre que proviene de prácticas mágicas es la ingesta de sangre de “Cathartes aura”, gallinazos, chulos o gualas con fines curativos.
Magia verde (Luna creciente), conectada con la naturaleza y los ciclos de la vida, el crecimiento, la abundancia y la prosperidad, comunicación con la naturaleza, árboles, animales y elementos, se practica con plantas, hierbas y flores, sus orígenes se remontan a las culturas precolombinas.
Magia negra (Luna menguante), el misterio y el poder, la noche y la muerte, sus rituales son de sombras para trabajar el subconsciente, comunicación con los muertos, santería, orishas, protección y venganza, su práctica se ejecuta con velas negras, tierra sepulcral, huesos, cráneos y fetiches, sus orígenes se remontan a culturas africanas y europeas.