Los chamanes con su conocimiento sensorial y directo del universo poseen una percepción global y precisa del mismo, gracias a la libertad que tienen de pasar de una región cósmica a otra, de trascender el tiempo y espacio, de percibir lo que otros no pueden ver, es decir de trascender los límites de los físico y la lógica de la mente, caminando entre los mundos, su concepción del mundo sigue siendo moderna al considerar que cuerpo y alma son una unidad.
En las ciudades la toma de yagé con fines curativos o simplemente para trascender el mundo se han convertido en práctica cotidiana de jóvenes y viejos que buscan en las costumbres chamanísticas una forma de evitar el aburrimiento de la sociedad del consumo. El chamán no está dado a la charla, ni a los simples placeres del hogar, comúnmente muestra una tendencia a quedarse aparte de los demás, de callarse y abstenerse de conversaciones ruidosas o bromas pesadas.
Chaman, que proviene del evenk lengua de Siberia, Rusia, significa el que sabe, es un personaje dotado de una vocación involuntaria, heredada o según el capricho de los espíritus, es un especialista religioso, mohán, jeque, jaibana, taita, es escogido por los espíritus que le enseñan a trascender lo material para volar con el alma a otros mundos subterráneos. Tiene el poder de combatir malos espíritus y sanar y salvar a su pueblo de hambrunas y enfermedades. Una particularidad del chamanismo americano es el empleo de plantas alucinógenas para inducir al trance, las visiones y el vuelo del alma, entre ellas tenemos los hongos (conocybe,panaeolus) de Centroamérica, el humo del tabaco en rituales de purificación y sanación en toda la región, el mambeo de coca las hojas mascadas con polvo de caracoles en poporos en la región andina, el rape del yopo aspirado en la Orinoquia mediante utensilios especiales, la ayahuasca o yagé en la amazonia, la huilca en chile.
Hay distintas variedades de yagé que trasmiten diferentes propiedades de los animales el jaguar (brinda fuerza valor, aleja el temor enseña a rastrear), serpiente (sirve para vencer el miedo), venados (provee ligereza para escapar ante situaciones peligrosas. Para el chamán la música es sinónimo de fuerza, de ahí la necesidad de aprenderlas desde muy niño pues ya viejo se pierde la audición, aunque se desarrollan otros atributos como la palabra y la sabiduría. En Colombia a pesar de las prohibiciones el saber chamanístico se ha conservado en varias comunidades los misioneros y otras ordenes religiosa pueden poner la conservación de este conocimiento milenario en riesgo.